La solidez, el valor seguro de ARCO para 2018

La consolidación de la feria, junto a la activa participación de Argentina, lo más destacado para los expertos que se han dado cita en esta edición que hoy acaba

Una nueva edición de ARCO, a falta del día de hoy, llega a su fin. Tras una semana llena de movimiento por los pabellones de Ifema, toca hacer balance de todo lo acontecido. Directores de museos, comisarios, galeristas, artistas, críticos de arte se han dado cita en el recinto. En general, todos destacan la solidez de la feria y la calidad de las galerías y obras expuestas, así como la de las distintas actividades organizadas dentro y fuera de ella. La fuerte presencia de Argentina, país invitado este año y que ha movilizado un notorio número de galerías y obras de gran consideración, ha sido, del mismo modo, muy elogiada.

Atrás quedaron los años de crisis que repercutieron en el arte contemporáneo. Los expertos, ahora, destacan que, si bien la situación no es la mejor posible, se está volviendo a recuperar el panorama en España y ARCO se está eligiendo como referente de este resarcimiento. La 36ª edición de la feria de arte contemporáneo más importante de nuestro país ha servido, según el crítico Javier Montes, para confirmar que «ARCO ha recuperado el nivel. Ha habido buen ambiente y se está cogiendo la velocidad de crucero después del bache de la crisis». En concordancia, el director del CA2M (Centro de Arte Dos de Mayo), Manuel Segade, destaca que «el nivel de la feria es incuestionable. No sólo lo digo yo, también me lo confirman todos los extranjeros que se acercan».

Una buena evolución

El gran momento de ARCO deja un balance positivo que Segade espera que «contagie de optimismo el calendario del arte para el resto del año». Su solidez hace de la feria un valor seguro para la creación plástica de nuestro país. «Hay que admitir que aparte de ser una feria comercial, es un evento cultural. Se está entendiendo como la gran cita de arte contemporáneo en España», afirma Montes. Por su parte, Ferran Barenblit, director del MACBA (Museo de Arte Contemporáneo de Barcelona), alaba la organización de esta edición. «El balance es muy positivo. Veo una feria muy sólida. Este año con particular elegancia en el uso de los espacios y las obras. En un mercado muy complejo, ARCO ha encontrado muy bien su lugar».

 Dentro de su evolución, Montes elogia que «ARCO ya no es una feria de sorpresas ni sobresaltos, sino consolidada». Para el futuro, el crítico de arte espera que se mejore el coleccionismo tanto local como nacional en España: «Es nuestra asignatura pendiente», considera. «La feria puede ayudar a que mejore el panorama general en términos de un coleccionismo más formado, deun abanico de galerías más variado. Si juega bien las cartas, ARCO puede lograr que en vez de que el mercado del arte se centre en una semana al año, se diversifique más, que las galerías de fuera de Madrid estén más representadas, que se recuperen aún más los lazos con Latinoamérica. Es lo que está haciendo actualmente, pero hay que darle tiempo para que cuaje», explica.

 

La vuelta a la tradicional invitación de un país –en 2016 no se hizo– ha sido otra de las grandes características en esta edición. Como ocurriera en 2015 con Colombia, la organización seleccionó a un país hispanoamericano, Argentina, como invitado. Para los expertos, la elección ha sido todo un acierto. Según éstos, la calidad de las galerías argentinas participantes, con obras de relevancia, y las exposiciones realizadas en distintos espacios de la ciudad ha subido el nivel de la cita considerablemente. «Me parece bien que se haya recuperado al país invitado», comenta la comisaria Virginia Torrente. Asimismo, espera que España dé mucha presencia a los países latinos porque «nuestro país es el lazo con Europa y el mundo. ARCO tiene que recuperar ese papel para ser la feria con más presencia latina del planeta».

Los destacados

Del mismo modo, Barenblit afirma que «todo lo que ha venido de Argentina es muy interesante». Pero si hay un nombre que ha destacado sobre el resto a la hora de cuestionar el papel del país sudamericano en Ifema, ha sido el de Jorge Macchi. La exposición Perspectiva, que se mantendrá hasta el próximo mes de junio y donde se muestran parte de sus grandes obras en el CA2M, ha recolectado los mayores elogios. «Es excepcional», subraya el director del MACBA. Esta muestra, traída desde el MALBA (Museo de Arte Latinoamericano de Buenos Aires) «está siendo un éxito», explica su director, Agustín Pérez Rubio. «La oportunidad de poder enseñar a un artista de la talla de Macchi resalta los lazos de España con Latinoamérica en el mundo del arte», matiza.

Rubio, como voz autorizada del ejemplo de hermandad entre Argentina y España, muestra su satisfacción por los resultados obtenidos, asegurando que «ha sido un éxito tanto a nivel de selección de artistas y galerías, como de ventas». Durante esta semana se han presentado obras de históricos como Greco, Sakai o Mirtha Dermisache a jóvenes como Diego Bianchi, Juan Tessi o Nicolas Robbio, que han puesto de manifiesto la incuestionable calidad argentina. El elenco presentado por este país, para el director del MALBA, ha sido clave para la gran atención mostrada por parte del público y de diversas instituciones. «Con todos los que he hablado han mostrado su satisfacción por la propuesta de nuestras galerías en ARCO».

Pero no sólo Argentina ha centralizado los focos en esta edición. Para Torrente, artistas españoles como Jorge Perianes en la galería Max Estrella, los trabajos nuevos de Carlos Irijalba en la de Moisés P. de Albéniz o de Miguel Ángel Tornero en Juan Silió –del que comisaría una exposición en el DA2 de Salamanca– también han destacado durante la semana. Del extranjero, aclama a la galería israelí DVIR, donde presentan trabajos de Simon Fujiwara y de Ariel Schlesinger, y la galería brasileña de Luciana Brito, que ha traído a la feria un gran conjunto de obras históricas de vanguardia.

En cuanto a las actividades, los Foros de Coleccionismo moderados por la comisaria española Estrella de Diego han tenido una gran acogida. «Es interesante oír a coleccionistas en primera persona y de una forma muy sincera por qué coleccionan, algo muy diferente del coleccionismo institucional. Me gustó mucho porque así se puede entender mejor cómo funciona una feria de coleccionismo», comenta Barenblit.

ABC Cultura – F. JORGE AGUILAR Madrid

http://www.abc.es/cultura/cultural/abci-solidez-valor-seguro-arco-para-2018-201702251831_noticia.html

ARTEINFORMADO: Informe 100 Activos Coleccionistas de Arte Latinoamericano

Ayer se presentó en la sala Fundación ARCO de la feria madrileña el informe, elaborado por ARTEINFORMADO, sobre “100 Activos Coleccionistas de Arte Latinoamericano“, entre los que están los principales artífices de la visibilidad internacional conseguida por el arte latinoamericano en los últimos años. La veintena de mujeres que figuran individualmente en el informe, a las que se suma otra docena que coleccionan junto a sus parejas masculinas, ejercen, pese a estar en minoría, un papel protagonista en la difusión del arte de la región. Entre ellas sobresalen Patricia Phelps de Cisneros -presente en el acto, junto a otra veintena de coleccionistas- o Tanya Carriles.

El informe también recoge que la mitad de estos coleccionistas participan en los los patronatos, consejos asesores o comités de compras de los más importantes museos o instituciones nacionales e internacionales, entre los que figuran museos como la Tate, el MoMA, el Guggenheim o el Reina Sofía. Y que nueve de estos coleccionistas han creado en los últimos años sus propios museos, desde donde ejercen una eficaz labor de difusión del arte de la zona. Jumex en México, MALBA y MACBA en Buenos Aires e Inhotim en Brasil son sus nombres más emblemáticos. Y, por último, que al menos diez de estos coleccionistas superan el millar de obras y otros tantos se acercan al millar. El informe, que puede descargarlo desde este enlace, recoge también las entrevistas realizadas a 14 de ellos, donde explican cómo han montado sus colecciones.

La conversación que, bajo el título de “¿Cómo ser coleccionista de arte hoy?“, siguió a la presentación del Informe, fue protagonizada por Gabriel Pérez-Barreiro, Curador-Jefe de la Colección Patricia Phelps de Cisneros (CPPC) y Ariel Aisiks, coleccionista, filántropo y creador del  Institute for Studies on Latin American Art (ISLAA) y se centró en enfocar el legado del artista como una prioridad, dentro de un contexto, como insistió Pérez-Barreiro, de “no competir, de tratar de generar alianzas entre las instituciones que ya existen”.

A partir del libro “Jaime Davidovich en conversación con Daniel R. Quiles“, que se anunció casi en primicia en este acto aunque su presentación oficial se hará en el MoMA dentro de unos meses, Ariel Aisiks fue desgranando, a preguntas de Gabriel Pérez-Barreiro, detalles sobre su biografía (descendiente de emigrantes rusos a Argentina, que han sido coleccionistas y filántropos desde hace décadas), su actual actividad (una estrecha relación con la academia y la investigación), sus objetivos (“aspiro a tratar de mostrar unos caminos, a inspirar a otra gente con nuestro ejemplo y cooperar con otros coleccionistas que quieran hacer lo mismo”) y sugerencias (“consulten Vds. en su relación con los artistas si tienen un plan de legado, qué van a hacer con sus documentos, con sus obras, el legado del artista también afecta al patrimonio de los coleccionistas, afecta al valor académico, emocional y también económico”.

Y todo ello lo hizo desde el relato de su propia experiencia. Como coleccionista de arte y filántropo ha tratado de recuperar el patrimonio histórico del arte a través de coleccionar documentos, catálogos históricos, documentación, fotografías y especialmente afiches, carteles, posters, después de darse cuenta de que muchos de los artistas diseñaban los carteles o los posters de sus propias muestras, lo que les convertía en un documento, en una obra histórica. “Trato de relacionar toda la historia del arte a través de la documentación, espercialmente a través de los posters, que cuentan una historia activa de lo que pasó en esos momentos, me di cuenta de que estos objetos eran muy importantes para la historia del arte latinoamericano”, concluyó.

Su relación con la academia la explicó a partir de una presentación que escuchó, en 2008, de Michael Porter en Harvard, cuando, tras hacer un análisis sobre la competitividad de las empresas en los EE.UU., concluía que el sistema universario era el factor diferencial más importante del mundo empresarial de los EE.UU y “en ese momento pensé -recuerda Ariel_ que no tenía sentido replicar la infraestructura”. Empezó entonces a acercarse a las universidades, con el apoyo -recuerda- de Mauro Herlitzka -”muy importante en los primeros años del ISLAA”, reconoce-, y “nos dimos cuenta de que había muy poco apoyo al arte latinoamericano, y que los estudiantes de origen americano tenían mucho interés en estudiar en América Latina”, lo que evidenciaba la existencia de un campo muy fertil para armar esas relaciones. Y se armaron “en un proceso de creación destructiva” parafraseando al economista austriaco Joseph Schumpeter. Originalmente se daban becas para que los estudiantes latinoamericanos acudieran a EE.UU. Luego se hicieron simposium con el profesor Edward J. Sullivan de la Universidad de Nueva York, creando lo que se llama “Latin American Forum“, que son una serie de 10 a 12 conferencias anuales, de conversaciones entre artistas, curadores y público en Nueva York. Y más recientemente, se trabaja con estudiantes americanos que viajan a Latinoamerica a hacer sus presentaciones sobre determinadas escenas, como una que dirige el profesor Alexander Alberro de la Universidad de Columbia sobre la escena cubana.

Y de ahí a los statement de los artistas. Le señala Gabriel que “en el mercado del arte se está hablando de los states de los artistas como la próxima frontera del mercado y su profesionalización”. Y recuerda Ariel la recuperación, casi in extremis, del legado del artista argentino Jaime Davidovich, fallecido en agosto de 2016. Reconocen ambos que el caso de Jaime es un ejemplo más de tantos artistas al borde su desaparición, de archivos que se pierden, se dividen,… En este caso no será así, ya que Jaime decidió en su testamento que la Fundación ISLAA se haría cargo tanto de sus archivos como de sus obras de arte. “Tenemos pues la función de conseguir que el legado de Jaime sea conocido no sólo por los coleccionistas, sino también por los museos e historiadores”, recuerda Ariel, tras señalar que, después de conocer a Jaime -un hombre presente en todos los eventos de Nueva York, que siempre tenía su casa abierta, que vivía en Nueva York desde 1961, que era tan inteligente que vivía de las becas a las que aplicaba, que podría ser considerado como uno de los inventores del videoarte- le dijo que “esto lo tenemos que contar”. Y ahí fue donde germinó la semilla de lo que terminó siendo el libro antes referido realizado, con la colaboración de la Fundación Cisneros, por el hoy profesor en Chicago Daniel R. Quiles y tras haber conseguido armar una exposición en 2015 en el Museo del Bronx comisariada por Julieta Gonzalez. Y recuerda aquí Ariel que esta actuación se enmarca dentro de una corriente que ya está bastante generalizada en EE.UU., donde, por ejemplo, The Aspen Institute viene trabajando en la organización de la sucesión de los artistas desde hace 10 años, y también en Europa, donde recientemente se ha creado en Berlín el llamado The Institute for Artist’s States, que hizo unas conferencias el año pasado sobre estos temas. Y aquí interpeló a los coleccionistas presentes para “que se den cuenta de que el conocimiento que tiene el coleccionista, desde el punto de vista de archivo de obra, de inventario de obra, seguro, catalogación de obra es totalmente aplicable a los artistas, el know how ya existe en los coleccionistas, ¿por qué no aplicarlo a los artistas?, nos ayuda a todos a que el arte latinoamericano tenga una mayor inserción en el arte global”, concluyó.

JAIME DAVIDOVICH IN CONVERSATION WITH / EN CONVERSACIÓN CON DANIEL R. QUILES

Jaime-Davidovitch_Daniel-Quiles_Cover

Coming soon in February 2017

This 10th publication from the bi-lingual CONVERSACIONES/CONVERSATIONS series is a co-production between Colección Patricia Phelps Cisneros & Institute for Studies on Latin American Art, ISLAA

Jaime Davidovich (1936–2016) was an Argentine-American video/television-art pioneer and conceptual artist who was at the very forefront of many innovations that we now, through the lens of history, recognize as well-established forms in art and mass media. As a fixture of the SoHo-based experimental art scene of the 1970s and 1980s, Davidovich worked in a broad variety of media throughout his long career, including video, painting, and installation, while also establishing himself as an activist and public-access television producer. His weekly variety program, The Live! Show (1979–1984) featured performances, appearances, and interviews with artists such as Laurie Anderson, Eric Bogosian, Tony Oursler, and Michael Smith, among many others, while other video works included appearances by his friend, the artist Stuart Sherman. Never one to eschew conventions found in the mainstream, Davidovich instead embraced a postmodernist’s eclecticism, an intuitive methodology, and a dynamic and humorous aesthetic. Indeed, his TV alter ego, Dr. Videovich presaged Stephen Colbert’s onscreen fictional and satirical news anchor by over two decades.

In this lively conversation with scholar Daniel R. Quiles—the tenth installment of the Conversaciones series—Davidovich recounts his early years in postwar Argentina, the coup d’état in 1963 that led to his relocation to New York City, and his long, fascinating, and highly influential career as a visual artist.

Directions in Modern and Contemporary Latin American Art: Columbia’s Seminar Poster

Directions Poster

 

Diseñado por Santiago Pol. Nació el 19 de enero de 1946 en Cardereu, Barcelona, España. Llegó a Venezuela en 1954. Realizó su formación artística y académica en la Escuela Cristóbal Rojas en Caracas y en la Escuela Superior de Bellas Artes en París, Francia. Perteneció a grupos de arte de la vanguardia en Venezolana del siglo veinte como El círculo del pez dorado, Ocho peces dentro del pez, Taller experimental de arte y Taller doce. Durante esta etapa compartió con otros artistas como Oscar Vásquez y Víctor Hugo Irazábal. También estuvo relacionado a los maestros Alirio Palacios, Víctor Valera y Jacobo Borges. En Francia entró en contacto con Carlos Cruz Diez, Hugo de Marco y Víctor Vasarely. Por varios años trabajó en el diario El Nacional y en el Consejo Nacional de la Cultura (CONAC). En esta institución, que inicialmente se llamaba el INCIBA, desarrolló un importante cuerpo de trabajo vinculado al diseño de carteles desde el año 1968. A la par realizó un importante trabajo gráfico con el diseño de libros, portadas de discos para músicos como Yordano Di Marzo, Dimensión Latina y Serenata Guayanesa; revistas y logotipos entre otros. En 1978, junto a Nedo Mion Ferrairo, Álvaro Sotillo y Gerd Leufert participó en la creación de La nueva estampilla venezolana. El trabajo de Pol se ha exhibido en distintas ciudades de Venezuela y en países como Brasil, Cuba, Argentina, México, Colombia, Inglaterra, Francia, Alemania, Italia, Japón, Estados Unidos y Finlandia. Ha participado en diversas exposiciones colectivas y en las más importantes Bienales dedicadas al cartel celebradas en Polonia, Estados Unidos, Finlandia, República Checa, Japón, Italia, entre otros. La exposición individual de carteles más importante fuera de Venezuela fue la de Afiches Venezolanos en el Palacio de Louvre, Museo de Artes Decorativas, París, 1991. En 50 años de trabajo ha elaborado más de 500 carteles y ha sido ganador de premios como la Paloma de Oro al Mejor Afiche en el Festival de Cine en Leipzig, Alemania; Premio al Mérito en la Sexta exposición Club de Directores de Arte de Nueva York; Mención honorífica en la VI Bienal de Afiches Varsovia; Medalla de Bronce en la Trienal de Afiches de Toyama, Japón, entre otros. Sus carteles forman parte de las colecciones de artes gráficas del Museo Carlos Cruz Diez en Caracas, MOMA en Nueva York, Museo de Artes Decorativas y del Afiche en el Palacio de Louvre en París, Israel Museum en Jerusalem, Museo del Afiche de Polonia y la National Library de Washington entre otros. Representó a Venezuela en la Bienal de Venecia en 2005 con la Muestra Color, Amor y Calor de la Pequeña Venecia. Pol es también Premio Nacional de Artes Plásticas 2001 y miembro de Alliance Graphique Internationale (AGI) desde 1997. Es Embajador de Buena Voluntad del CELAM en Venezuela y de la Universidad de Palermo en Argentina. Realizó en el año 2014 la serie de murales Valores en tránsito en la Universidad Católica Andrés Bello y en el 2016 la Sala Mendoza le realizó una gran muestra de los carteles diseñados durante cinco décadas. Su nombre ha estado asociado a grandes diseñadores como Shigeo Fukuda, Milton Glaser, Roman Cieslewicz, Jukka Veistola, Niklaus Troxler, Pablo Azcuy, Nedo Mion Ferrario y Gerd Leufert entre otros. Ha trabajado como docente en prestigiosas instituciones y ha dado conferencias en distintas partes del mundo. En el año 2015 la Organización Cato Brand Partners lo seleccionó entre los 250 mejores diseñadores del mundo.